Desde la Secretaría de Planeamiento Estratégico se destacó el trabajo de la Dirección de Planeamiento, Información y Evaluación Educativa, responsable de la coordinación provincial de la evaluación. La organización estuvo a cargo de los referentes jurisdiccionales del Área de Evaluación Educativa, quienes planificaron con dedicación cada instancia, coordinando la logística, la designación de aplicadores, revisores técnicos y perfiles técnicos, y la preparación de los equipos de trabajo.

En las semanas previas, se realizaron revisiones de conectividad en todas las instituciones para asegurar las condiciones técnicas necesarias. Además, desde el mes de junio los coordinadores de escuela participaron en capacitaciones en la ciudad de Buenos Aires, a las que se sumaron luego instancias virtuales destinadas a aplicadores, revisores técnicos y perfiles técnicos. Este trabajo en red permitió que, durante los tres días de implementación, cada escuela contará con equipos preparados y comprometidos para acompañar a los estudiantes.
El acompañamiento de las familias y la labor de los docentes sensibilizadores también fueron fundamentales para generar confianza y motivación en los jóvenes, convirtiendo a cada institución en un espacio de encuentro donde se valoró la participación estudiantil y se fortaleció el sentido de comunidad educativa.
Las escuelas participantes fueron: Escuela Secundaria Rural N° 2 – Vizcarra; Escuela Provincial Agrotécnica N° 8; Colegio Secundario N° 14; Colegio Secundario N° 3 “San José”; Escuela de Minas “Dr. Horacio Carrizo”; Colegio Privado Modelo Palpalá y la Escuela de Comercio N° 1 “Prof. José Antonio Casas”.

La participación en PISA tiene un valor estratégico para los sistemas educativos, ya que permite comparar el desempeño de los estudiantes en un contexto internacional, identificar fortalezas y debilidades a nivel nacional y orientar políticas públicas basadas en evidencia. En esta edición, además, se incorporó un enfoque innovador con la evaluación del aprendizaje en el mundo digital, que mide cómo los estudiantes utilizan la tecnología y se adaptan a entornos digitales cambiantes, aportando información clave para enfrentar los desafíos educativos del siglo XXI.