Quien baja en Tumbaya no solo visita un destino: entra en diálogo con un pueblo que conserva su ritmo, sus sabores y su memoria colectiva. Calles de tierra, casas bajas, una iglesia que guarda siglos y una plaza que late a su propio pulso reciben a los viajeros que llegan desde el tren.
La parada permite recorrer la localidad con tiempo, conocer a sus artesanos, degustar gastronomía identitaria, caminar sus senderos y reconocer el valor vivo del patrimonio jujeño. Aquí, el turismo no se mira desde afuera: se integra a la dinámica del lugar, generando un intercambio que beneficia a los habitantes y enriquece la experiencia del visitante.
El Tren Solar es más que un medio de transporte. Es una apuesta a la movilidad sustentable y al turismo responsable, que invita a viajar sin apuro, a observar con profundidad y a valorar aquello que hace único al norte argentino. La energía solar que impulsa el recorrido, sumada a la experiencia 360° del paisaje y a la posibilidad de conectar con los pueblos, posiciona esta propuesta como un nuevo modelo de recorrido turístico en la región.